Cómo conseguir la Mano de Fátima te ayude en tu día de caza

Una gran expectativa llena los días de los cazadores cada vez que salen en busca de esa presa deseada, pero lo cierto es que nada está escrito sobre piedra, y cada jornada de cacería es una lotería que a veces se gana y a veces se pierde. Pero lo peor que puede pasar es que, en esos momentos de tensión, suceda lo peor, y atacados por algún animal salvaje, o sufrir un accidente dado lo intrincado del paisaje o las condiciones climáticas de la vida al aire libre.

Como amantes, conocedores y respetuosos de la naturaleza, muchos cazadores saben que para cuidarse en cada una de sus salidas al bosque, la selva o mar adentro, deben encomendarse a fuerzas sobrenaturales que no sólo les procuren buenas condiciones para una cacería de provecho, sino también que los protejan de cualquiera de los peligros de la vida salvaje.

Es por esto que la Mano de Fátima ó Hamsa significa un excelente amuleto de protección, buena suerte y generadora de energía para los cazadores, y su utilización a manera de collar, pulsera o broche podría, en una situación extrema, determinar la diferencia extrema en la vida y la muerte, o en un caso menos extremo, determinaría el éxito o no del día de caza.

En un hijo rojo preferiblemente, para mayor protección, una Mano de Fátima con su respectivo ojo turco puede colgarse del cuello, la muñeca, o simplemente abrocharse a la solapa.

Pero cuidado, antes de usarlo lo tienes que limpiar de las malas energías que pudo haber absorbido de la persona que lo fabricó, del que lo venía en su tienda o de tus propias malas energías al momento de comprarlo. Para limpiarlo, solamente tienes que cubrirlo totalmente de sal en un envase donde quepa justo, y dejarlo ahí de uno a tres días. Pasados estos días, puedes sacarlo, quitarle los restos de sal, y usarlo normalmente.

Puedes leer más en la fuente: www.lamanodefatima.net

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